viernes, 25 de febrero de 2011

El Calendario Maya, Muammar al-Gaddafi y el BrainStorm de la Casa Blanca


En el siglo XXXIII antes de Cristo, se dieron varias revoluciones. No hizo falta ni flechas ni espadas, solo las manos y un cincel; lo que antes era abstracto, desde aquel momento pasó a ser una norma.  Me refiero a la representación gráfica de la lengua, aunque ya existían antecedentes como la escritura cuneiforme dos siglos antes, los jeroglíficos presentaban un texto más simple, pero de contenido más complejo. También en esa misma fecha, aparecen los primeros imperios, entre ellos el imperio Acadio, aunque es difícil definir la fecha. También se inventa la rueda, lo que facilitó el transporte de carga y es un punto fundamental del desarrollo tecnológico. En función de todo esto, se puede decir que el siglo XXXIII resultó importante para la humanidad, lo cual sorprende, ya que del otro lado de la tierra, ese siglo corresponde al inicio del calendario Maya… o como prefiero pensar, el Ciclo de los Imperios, o el ciclo de las estructuras de poder vertical.. Considerando esto, me viene a la mente otra fecha más emblemática: 21 de Diciembre de 2012… A lo que yo podría esperar como la caída de la verticalidad del poder, el verdadero apocalipsis para la sociedad actual como todas las instituciones religiosas que viven de ello, gobiernos y corporaciones. Aunque para muchos es una utopía, el solo hecho de pensar en un cambio generará miedo y ese miedo generará violencia, ojalá esa sea la última guerra.

Sin embargo regresando el presente, podemos ver como las olas del 21 de Diciembre de 2012 afectan el presente; vemos los fuertes movimientos populares en los países Norafricanos como en Egipto, Libia entre otros, la institución del poder se ve amenazado y Estados Unidos, mueve sus influencias, no para tumbar gobiernos como siempre se nos ha instruido, sino para mantenerlos, o mejor dicho para mantener el estado de derecho. Observemos la situación en Egipto, si el pueblo hubiera logrado tumbar a Mubarak, muchos países no hubieran reconocido la soberanía de Egipto por considerarlo una ofensa a los principios constitucionales de cada país. Ahora que Mubarak renunció la situación de Egipto ante las relaciones internacionales parece haberse normalizado, incluso el presidente provisional ha calmado a Israel ante cualquier posible levantamiento islámico.

Muy cerca de esa situación está Libia, que aunque muchos de mis compañeros ideológicamente afines no compartirán mis observaciones, no está dentro de mis intenciones defender la soberanía de Gadafi. Para muchos, la historia de Gadafi motiva a defenderlo, pero su posición y comportamiento en los últimos años lo han convertido en un personaje dócil a manos de Estados Unidos. Observemos las relaciones internacionales de Gadafi a partir de este milenio y veremos el abandono de todo movimiento revolucionario; en el 2004 se reunión con Blair con el fin de unirse al desarme nuclear, en el 2008 se reúne con Condolezza Rice, vemos un conjunto de acciones y cambio de guión que no corresponde con el Gadafi que surge como un líder tribal; en cambio veremos una figura muy similar a la de un político.



Contemplando esa situación, el levantamiento popular en Libia cambiará radicalmente la situación en toda la franja norafricana, de hecho - y que me disculpen todos aquellos que comparten la misma ideología socialista que tratamos de asumir en nuestro país - yo espero que Gadafi caiga bajo las manos del movimiento popular en un tiempo no mayor a 4 días o el destino de Libia estará en manos de Estados Unidos, si no es que ya la situación se encuentra decidida por el gobierno norteamericano.

Yo me imagino que, ante toda situación de alarma, en Estados Unidos se reúne un gabinete muy especial, muy similar a la que posee Apple para la generación de nuevos productos, 7 mentes inteligentes y una como líder fundamental, siendo esta última figura todavía un misterio, pero lo que quiero decir, es que allí habrá dos tipos de mente importantes, una de ellas representa los beneficios para el gobierno norteamericano, mientras que la otra representa las corporaciones, principalmente las petroleras. En una reunión de este tipo para analizar la situación en Libia habrán matices que nosotros no estamos considerando,  Si Gadafi cae, todas las centrales petroleras en su país paralizarían su producción y el precio del crudo aumentaría notablemente, algo muy provechoso para toda petrolera que se encuentre en estos momentos explotando bajo la tutela de las corporaciones del petróleo; sin embargo esto llevaría a un efecto cadena afectando a otros países como Arabia Saudita e incluso en Estados Unidos donde ya se observan movimientos populares como en Wisconsin donde tan solo el ejemplo de Egipto provocó en el norteamericano, el resurgimiento de las protestas populares. De esta “tormenta de ideas”, si se compara con lo ocurrido en Egipto, tardará aproximadamente una semana tomar partido ante cualquier situación a nivel mundial; incluso el destino de Libia podría haberse ya decidido; recordemos que el día de ayer Gadafi denunció Al Qaeda como responsable de la situación por la que pasa Libia en los actuales momentos, discurso que me recordó las excusas de Bush para defender una invasión a Afganistán e Irak. ¿Acaso Gadafi, con esa declaración le abre la puerta a Estados Unidos para que lo apoye? No me sorprendería que la situación fuese así, pues en la actualidad la presidencia de Gadafi favorece totalmente a quien controla la situación mundial.

Todo esto se decidirá en cuestión de días, y los escenarios son muy claros, la caída de Gadafi a manos del pueblo, la renuncia de Gadafi a cambio de un salvo conducto gracias a la intervención USA-Israel o la participación de OTAN en el control civil de Libia; este último escenario dependerá del poder de Gadafi ante las tribus para ceder su puesto en elecciones claramente falsas con el fin de establecer la cara democrática del país, y la privatización de sus recursos petroleros.

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