jueves, 11 de marzo de 2010

La libertad de expresión en Venezuela, se confunde con el derecho a ser escuchado.

Amanece en Venezuela, todos los canales empiezan sus programas matutinos leyendo el periódico, algunos hacen entrevista a gente famosa o políticos destacados. Siguen pasando las horas, se habla rumores de un golpe de estado, un sismo o una marcha frente a un edificio publico, todos escuchan la radio, la televisión para estar pendientes. Son las 11 de la noche, Mario Silva da su programa la hojilla acompañado de su apadrinado Jorge Amorin, Carla Angola en su programa de “Buenas Noches” refleja toda su  arrechera con todo el mundo.

Ese es el día a día de un Venezolano… Pero el Venezolano no existe en la cadena mediática, existe quien tuvo el capital o los conocidos para poder hablar y expresarse por un medio masivo, todos tenemos libertad de expresión en Venezuela, pero pocos tenemos el derecho a ser escuchados. Este derecho se compra.

Al principio fui un escéptico de Twitter. No me pareció un medio de comunicación potencial, con el BOOM de la política en Twitter me volví fanático de Twitter otra vez y he de admitir que otra vez que la decepción de Twitter supero a mi fanatismo. Twitter es rápido, global, es un auditorio lleno de voces en de un escenario griego, todos nos expresamos ante la opinión del orador, el responde o simplemente se queda callado… el oyente es también un orador y la responsabilidad se enfrentan cara a cara… no existen leyes excepto por el SPAM, todo parece bonito pero no cuando el orador tiene un poder mayor… obligarnos a oír sin poder hablar.

Ahora me dirán… “HEY!!! Yo odio a Mario Silva y todo el mundo sabe odio a Mario, se lo he dicho a todos mis amigos!”, es cierto, todos pueden oírte, pero nadie debe estar obligado a escucharte, esta situación no se ve en los medios que se les entrega una licencia. Día a día el metro se daña pero nadie te dirá que ocurrió en el metro, todos los días sucede un evento en la universidad pero ninguno te dirá la verdad detrás del evento… Solo oirás opinión de un dueño… Solo oirás la opinión del Capitalista Salvaje… Tu voz en Twitter y en Blogger solo es un murmuro en el viento cibernético.

Creo que hoy la verdad escribí por envidia, no lo negare… Me gustaría saber de que hablar, me gustaría ser escuchado, me gustaría escuchar de mis lectores un tema, me gustaría opinar de un tema… Quiero oír a los escuálidos, a los chavistas, a los homosexuales, a las prostitutas, a los recogelatas, al ingeniero o al empresario… Quiero oírlos a todos… para poder hablar con todos…

Este blog, ahora tiene su canal de Twitter para escucharlos a todos:

@VeneTecno